martes, 28 de abril de 2015

Charangos del Mundo Rosario 2015 (I)


Entre los días 16 y 19 de abril se realizó en la ciudad “Cuna de la Bandera” el II Festival Nacional (XI Festival Internacional) Charangos del Mundo.  El evento ha contado con charlas didácticas, talleres, exposición de luthería y conciertos de importantes conjuntos y solistas de nivel internacional.

 
Festival Internacional Charangos del Mundo
Centro Cultural Roberto Fontanarrosa
San Martín 1080
Rosario
Provincia de Santa Fe
Argentina
Jueves 16 de abril de 2015
 
 
MASTER CLASS: “El abordaje técnico del charango”
Por Nicolás Faes Micheloud
 
PARANÁ (E. R.) ARGENTINA
 
 
Nicolás Faes Micheloud comenzó a apasionarse por el charango a sus dieciséis años, escuchando grabaciones de don Jaime Torres.  Pronto compraría su primer instrumento en una feria de artesanos, dando inicio a una promisoria carrera musical. Nicolás ha estudiado con los maestros  Juan Carlos Cirigliano (armonía y composición) y Silvia Teijeira (lenguaje académico en la música latinoamericana). Posteriormente, el joven músico comenzó a descubrir las sonoridades de un nuevo instrumento, el hatun charango, de la mano de su creador, el compositor peruano Federico Tarazona. Actualmente Nicolás es charanguista estable del conjunto Sonqo Mapu y docente de música de la UADER, Universidad Autónoma de Entre Ríos. Ha participado en importantes eventos como “Sonamos Charangos” (junio de 2014) y “VI Festival de Tiple” (Bogotá, Colombia, abril de 2015) y compartido escenario con Zamba Quipildor, Markama y Único Trío de Colombia, además de ser miembro fundador del Festival Charangos del Mundo.
 
 
 
 
 
 
En este taller, Nicolás disertó sobre el Abordaje técnico en la preinterpretación, que permite la prevención de lesiones y el ordenamiento de la interpretación.  Dio a conocer a los alumnos participantes las mejores posturas y el trabajo con dos tipos de articulaciones: el ataque de media falange y el ataque de falange completa. Esta técnica, practicada en detalle en esta clase maestra, permite aprovechar los colores tímbricos, brindando mayores recursos en la interpretación del charango.
Otros ejercicios están basados en el desplazamiento por semitonos, series diatónicas (digitación sobre las mismas cuerdas), variantes del Círculo de Quintas, Series Cromáticas y Arpegios.
 
 
 
 
 
 
 
Página oficial:
 
CONCIERTO:
Alelí Acuña Barrenechea, destacada periodista y locutora, ha conducido varias ediciones de este Festival. El acierto de los organizadores en convocar nuevamente a Alelí se traduce en una lúcida interacción con cada uno de los músicos y luthiers en subir a escena. El primero de los artistas llega del vecino país, Chile.
 
FERNANDO CHARANGUITO
Con antu castro
Valparaíso – chile
 
Nacido en 1967, Fernando Gajardo ha desarrollado una importante labor artística en Chile. Ha estudiado en la Universidad Católica de Valparaíso y trabaja actualmente en el Centro de Danza Espiral, fundado por Joan Jara y Patricio Bunster, y en la Universidad Academia de Humanismo Cristiano. Es director musical de la Banda de Bronces de Folklore Andino “La Bandalismo” y del grupo “Los Murciélagos”, ambos de Valparaíso. También forma parte del conjunto santiaguino “Transporte Urbano”, que posee más de tres décadas de trayectoria. Como solista de charango, Fernando ha participado del Festival Charangos del Mundo en Cusco 2012 y México 2013. Su tercera participación en este evento, su primera vez en Argentina, lo encuentra acompañado por el guitarrista Antu Castro.
 
 
 
 Fernando Charanguito
 
 
 
Las dos primeras melodías son novedades en el repertorio de Charanguito: Aires  andinos y Pilo Pilo, este último un tema de largo aliento dedicado a su pareja.  Se evidencia una interesante búsqueda que funde elementos de raíz folklórica con sonoridades del jazz, el rock y otras músicas contemporáneas. Antu Castro (guitarra, vientos) acompaña con solvencia al artista trasandino realizando un importante aporte a los diferentes climas generados por las melodías y canciones de su amplio repertorio. Al igual que muchos de sus contemporáneos, Fernando posee la amplia visión musical que ha dado el desarrollo urbano del charango y su música.
 
 
Antu Castro
 
 
Tango de la mar ha sido compuesto para la coreografía “La mar” en homenaje a los pescadores de Valparaíso, y es una de las creaciones pensadas originalmente para la Bandalismo. Con este conjunto, Fernando ha participado en el norte chileno de la famosa Fiesta de la Tirana, realizada el 16 de julio  en honor a la Virgen del Carmen. Con influencias nortinas  surgen Huayleando y Huyaño de Tupac, temas donde una vez más aparece  la reivindicación de los pueblos originarios y el clima festivo propio de estos ritmos.
 
Nos vamos al sur chileno con Purrunazo, cuyo nombre proviene del término mapuche purrun, y es de hecho un hermoso homenaje a este pueblo precolombino, interpretado con instrumentos propios de esta cultura como trompe (“arpa de boca”) y trutruca, tal como puede apreciarse en el audiovisual.
 
 
 
Video: Purrunazo
 
 
 Flamenkeando, como su nombre sugiere, son aires de flamenco que permiten una vez más el lucimiento del guitarrista Antu Castro. Finaliza esta linda presentación con el Huayño porteño, que posee una interesante estructura rítmica. La versatilidad del compositor porteño, sumada a una precisa interpretación de cada uno de los ritmos da cuenta del imaginario de un gran artista.
 
Contacto:
 
 
TALLER:
TÉCNICA DE RECICLAJE DE MADERA
Por Roberto Hernández
Maipú, Santiago de chile
 
 
 
Roberto Hernández Céspedes nació en 1971 en Santiago de Chile. Desde pequeño se interesó en la construcción de instrumentos. Gracias a sus tíos, constructores de muebles, aprendió las bases del oficio que posteriormente perfeccionó en un taller de luthería. Como charanguista ha tocado en diferentes agrupaciones, destacándose su colaboración con el dúo Quelentaro. Actualmente se encuentra dedicado de manera plena a la luthería y se presenta por primera vez en Argentina para acercarnos su arte. En diálogo con Alelí Acuña Barrenechea, podemos comenzar a descubrir su apasionante mundo.
 
¿Cómo llegas a convertirte en un artesano?
Desde chico tuve la inquietud de cómo hacer un instrumento, pero era muy hermético el mundo de los pocos luthiers que había en Chile. Era muy secreto el mundo de ellos. A mis 5 o 6 años me hice una guitarra con la pata de una silla; al pedazo de madera le puse unos clavos, le amarré unas cuerdas y daba mis primeros “recitales”. Todavía tengo la cicatriz del martillazo ahí.
Tenía dos tíos que vivían muy cerca; ellos trabajaban en mueblería. Y con ellos aprendí a usar las herramientas: el formón, el cepillo, la gubia. No eran artesanos, ellos hacían muebles. El conocimiento y el manejo me sirvieron más adelante, saber cómo afilar esas herramientas. Entonces después de mucho tiempo en la UMCE*, que es el pedagógico, abrieron un taller de luthería con Jorge Ball*, un venezolano. Me metí a esos talleres y empecé a hacer mi primer instrumento, que fue un cuatro. Y ansioso; yo tenía clases dos veces a la semana dos horas. Los miércoles y los sábados. Y paralelamente estaba estudiando pedagogía. Empecé a ir más al taller, a darme vueltas, empecé a ir más tiempo, tres, cuatro horas a la semana. Llegué a ir todo el día: de 8 a 8. Ya manejaba el cepillo, así que terminé mi instrumento, el cuatro. Para mí era relativamente fácil cavar o cepillar algo. Y ya traía conocimientos gracias a mis tíos. Entonces avancé más rápido del común de los alumnos del curso, que eran diez. Terminé rápido mi instrumento y mi maestro me pidió: “ven a ayudar a tus compañeros”. Y yo, feliz. Así, hicimos un par de cuatros más y después empecé a hacer ayudantía en la Universidad con él. Dos años después se terminó el taller y me fui a trabajar con él. Estuvimos un par de años ahí trabajando. Después él se mudó a otra ciudad y conocí a otro maestro, Carlos López, quien hace guitarras de concierto. Con él  trabajo actualmente.
 
 
¿Cuántos instrumentos llevas hechos? ¿No recuerdas?
En mi taller unos 30, más o menos.
¿Alguna vez te pasó que no pudiste soltar uno?
Con todos (risas). Pero uno tiene familia, casa…
Todos te los quedarías…          
Si tuviera plata, sí.
Bueno, ahora los dejo con Roberto, quien les va a contar sobre estos nuevos instrumentos, hechos con maderas recicladas, autóctonas de la región.
Buenas. (Aplausos)
El trabajo que yo hago en artesanía  es en un 70% a partir de maderas que están en desuso, maderas que quizá vayan a parar a una parrillita, a un asadito o a un vertedero clandestino. Entonces como  llevamos la madera se puede salvar, cuando está más o menos en condiciones. El reciclaje de madera tiene una particularidad: la madera está muy seca y muy estable.  Para construir un instrumento nosotros los artesanos buscamos la estabilidad y la sonoridad,  y eso lo dan los años. Es muy difícil que uno vaya a una barraca a comprar una madera que tenga unos 40 o 50 años. Es muy fácil que uno encuentre botado algún mueble al que se le quebró una pata o se le echó a perder una puerta, y es madera de raulí*, de avellano, coihue*, laurel, notro* Para mí es muy fácil encontrar esa madera. Me puedo caminar [muchos] kilómetros, y si la encuentro, feliz. Y si no la encuentro me sirve para caminar.
 
 
 
El músico exige un tipo de madera. Es muy difícil salirse de ese margen de madera que usan los guitarristas clásicos. Y para los de cuerda frotada son mucho más exigentes. Porque si un violín no tiene ébano, no tiene pino abeto en la tapa, no tiene arce en su fondo y costado aunque suene muy bien es difícil que lo miren bien. Ya entran a correr los rangos de artesanía. Y como yo no tengo problema con la artesanía yo lo hago de la madera que encuentro. Desde mi punto de vista uno puede usar una madera cualquiera que esté estable y seca. El 70% del instrumento es el cuerpo y el 30% el diapasón, el golpeador la tapa y el puente, realce vibrante, paleta y contrapaleta desde mi punto de vista. Esto no lo hago reciclado porque  esto es lo que genera el sonido. La tapa, esta parte es la que vibra. Si uno no usa una madera de calidad es muy difícil que genere un sonido que proyecte, un sonido envolvente. Ese sonido se logra con este tipo de coníferos. Está probado desde los tiempos de Stradivarius y de Torres, el gran constructor de guitarras. Esta es la madera que produce la mayor vibración: el pino abeto. Entonces yo puedo hacer un charango reciclado entero, pero acá en esta parte [el diapasón y la tapa] no me arriesgo. Si bien se hace con madera reciclada es un instrumento con un altísimo nivel sonoro y en esta parte no transo: o es de pino abeto, o es de pino abeto. El resto, el cuerpo, el tallado, el “mueble” que le decimos, desde mi punto de vista, no afecta el sonido.
(Toca el charango)
Y eso sería todo. (Aplausos)
Gracias. (Aplausos nuevamente).
 
Contacto:
 
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*Notas:
UMCE: Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación.
Jorge Ball: Músico multiinstrumentista y luthier, integrante del conjunto Inti-Illimani (1982-1984), (1998-2000) y colaborador de Inti-Illimani Histórico.
Raulí (Nothofagus alpina): Árbol cordillerano de sur de Chile y Argentina
Coihue o coigüe (Nothofagus dombeyi): árbol perenne del centro y sur de Chile y del sudoeste cordillerano de Argentina.
Notro (Embothrium coccineum): pequeño árbol perennifolio de los bosques templados de Argentina y Chile.
 
 
 
 
 
CONCIERTO:
NICOLÁS FAES MICHELOUD
 
PARANÁ (E. R.) ARGENTINA
 
 
El cierre de esta primera y memorable noche de Charangos del Mundo en Rosario está dado por el músico y docente entrerriano Nicolás Faes Micheloud, quien tempranamente diera una clase magistral sobre el Abordaje técnico del charango en la pre interpretación.  Nicolás estudiaba guitarra antes de apasionarse por este instrumento. La influencia de don Jaime Torres ha sido fundamental en su carrera . En los últimos años Nicolás ha participado de numerosos encuentros musicales en Argentina, Colombia y Perú. En este último país ha perfeccionado sus estudios con el maestro Federico Tarazona, de quien adoptó su creación, el hatun charango.
 
 
 
Nicolás Faes Micheloud
 
Comienza el concierto con la lectura del poema Música inmortal, de Romain Rolland y Atahualpa Yupanqui, que nos va adentrando en el mundo del recordado artista pergaminense. Le siguen dos obras de su repertorio: la milonga Melodía del adiós y el gato Danza rústica, ambos firmados por Antonieta Paula Pepin (“Pablo del Cerro”), la esposa de don Atahualpa. En el video puede apreciarse  la hermosa interpretación de Nicolás
 
Video: Melodía del adiós / Danza rústica
 
Nacido en Concordia, el compositor Héctor Ayala (1914 -1990) ha dejado un número importante de obras para guitarra, siendo una de las más importantes la Serie americana (1962) de la cual Faes Micheloud adaptó para charango la pieza Takirari – Bolivia, desarrollada magistralmente. Desde Buenos Aires llega el vals Romance de barrio (Homero Manzi y Aníbal Troilo), tocado con fino estilo.
Una de las mejores interpretaciones de la noche es la del vals venezolano Como llora una estrella, de Álvaro Carrillo (1892 -1962). Regresa la “música ciudadana” a través del Estudio tanguístico N° 3 de Astor Piazzolla, adaptado por Nicolás para su hatun charango, instrumento que le permite abordar líneas más complejas.
El cierre del recital es a través de su personal versión de El cóndor pasa, la célebre melodía de Daniel Alomía Robles. A una primera parte ejecutada lentamente le sigue un arpegio que recuerda las obras para guitarra de Francisco Tárrega. Esta elegante adaptación se va transformando en la conocida melodía y la última parte, naturalmente más rápida, revela el virtuosismo del artista. Tras la ovación del público presente finaliza la primera de estas cuatro inolvidables noches de Festival.
 
 

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