domingo, 20 de octubre de 2013

Quilapayún renueva su idilio con el público porteño

Recital de Quilapayún

ND Teatro

Paraguay 918

Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Sábado 19 de octubre de 2013

 

La relación del conjunto chileno Quilapayún con el público argentino, y muy especialmente con el porteño, comienza a darse a principios de los años 70. Ya consolidados en su país, formando parte del movimiento de la Nueva Canción Chilena, los Quila atraen a la audiencia con una propuesta renovadora, que combina el rescate de melodías del folklore andino con canciones de fuerte contenido ideológico. Si a ello le sumamos una gran presencia escénica, pulidas voces y una rica instrumentación, tenemos por resultado una de las bandas más originales desde aquella época. Aquí los integrantes del grupo se contactaron con grandes personalidades de nuestra cultura: Armando Tejada Gómez, César Isella, Mercedes Sosa y el Quinteto Tiempo, entre muchos otros, con quienes compartieron no sólo escenarios y grabaciones, sino también charlas, viajes y todo aquello que forma parte de la vida del artista cuando se apagan las luces del escenario.

Tras el golpe de Estado de 1973, los Quila están impedidos de regresar a su país, permaneciendo en Francia. A diez años de estos acontecimientos, actúan en dos ciudades argentinas con gran éxito. El concierto realizado en Mendoza permite que cientos de chilenos crucen la cordillera para reencontrarse con su grupo musical predilecto, mientras que las actuaciones en el porteño Luna Park quedan registradas en dos discos editados oportunamente por el sello EMI.
 
 

 

 
En los últimos años las presentaciones y ediciones de discos de Quilapayún han sido un tanto erráticas. Tras la reunificación de la banda en Chile, nuevamente bajo dirección de Eduardo Carrasco, el grupo se presentó en Buenos Aires. Fue en agosto de 2004 cuando pudimos disfrutar del magnífico espectáculo “Inti + Quila” en el Teatro Gran Rex, junto a sus colegas del Inti-Illimani Histórico. En marzo de 2009 el grupo actúa en el concierto “Canto por la memoria” en Mendoza y hace lo propio dos años después en la ciudad de Godoy Cruz y en Resistencia, Chaco. En enero de 2012 Quilapayún regresa a Buenos Aires (Teatro SHA) tras su actuación en el Festival de Cosquín, y en noviembre del mismo año presenta la Cantata Santa María de Iquique junto al actor Juan Palomino.
 
Eduardo Carrasco
 
 
Hoy, Quilapayún regresa con un disco “recién salido del horno”: Encuentros .Se trata de un álbum de canciones compartidas con músicos de diferentes generaciones y estilos musicales. Sin embargo, el conjunto no viene a presentar el disco (sólo tocarán un tema instrumental de esta producción) sino a recrear las grandes canciones que aprecia su fiel público porteño y bonaerense, además de una importante colectividad chilena asentada en estas tierras. Tras una breve introducción acerca de los motivos del canto “Nosotros cantamos porque sí y porque no…”, leída por Ricardo Venegas, comienzan los acordes de la Plegaria a un labrador, la célebre creación de Víctor Jara calificada de “explosiva” por los medios conservadores de la época. Tras la cerrada ovación del público, otra obra “fuerte”: Qué dirá el Santo Padre, una lúcida mirada sobre las injusticias, de la siempre recordada Violeta Parra. No será la única obra de esta artista multifacética que escucharemos en esta noche maravillosa. A través de El canto del cuculí se lucen Fernando Carrasco y Ricardo Venegas en el dúo de quenas, secundados en guitarra por Ismael Oddó.
 

Ricardo Venegas

Una de las facetas que caracteriza a Quilapayún desde sus comienzos es el humor. Con dosis de picardía y de ironía, el grupo se mofa de los dictadores y los poderosos a través de ingeniosas canciones. Una de ellas es Tío Caimán, de Carlos Chang Marín, que se va actualizando con algunos retoques en su letra. Cambian los países pero no cambian los métodos imperialistas que pretenden dominarlos. Le sigue una lectura del denominado Libro de la sabiduría, cuyas “máximas” van desde el humor a la reflexión. Algunas de ellas: “Hay que juntar la Revolución con las estrellas, y las estrellas con la Revolución”. “Hay que tomar la lucha de clases como un deporte” y “Propongo chaparrones de justicia”.
 
Ismael Oddó
 
Eduardo Carrasco toma el micrófono para hablar sobre las primeras presentaciones del grupo en Argentina y nombra a varios de los músicos y poetas más importantes de aquel momento, desde Atahualpa Yupanqui hasta Tejada Gómez. Una breve pero necesaria evocación de principios de los años 70 que da lugar a la presentación del Quinteto Tiempo, conjunto nacido en La Plata con el que los Quila compartieron presentaciones y repertorio. De esta manera se presenta el conjunto argentino, cuyos integrantes están ataviados con blancos ponchos. La primera de las canciones que interpreta es Te recuerdo, Amanda, de Víctor Jara, que posee un pequeño pero innecesario cambio en su letra. A continuación, la lectura del poema Abrazo latinoamericano, de Nicomedes Santa Cruz, introduce la popularísima Canción con todos, del citado poeta Tejada Gómez con música de César Isella. Es una de las creaciones que manifestaban los deseos de un continente unido, algo que parece comenzar a fraguarse recién en estos últimos años, con un paradigma distinto en nuestros pueblos.
Quinteto Tiempo
 
 
En el siguiente segmento, Quilapayún nos brinda algunas canciones menos transitadas: dos de ellas más recientes. La primera es Quita Urpillay, de Osvaldo Torres, uno de los miembros fundadores del grupo Illapu, cantada en quechua y en español. Está basada en un poema quechua del siglo XVI recopilado por Torres y cantado en ritmo de huayno. Todo tiene que ver, una linda canción de ritmo lento, ha sido creada por Eduardo Carrasco y fue grabada en 1987 en el disco Survarío. La cantan Ricardo Venegas y su hijo de mismo nombre, apodado “Caíto”, acompañados en guitarra por Ismael y en zampoña por el autor de la pieza. En tercer lugar, el único estreno de la noche: la melodía Lluvia de Pasto, inspirada en la ciudad colombiana de San Juan de Pasto. Su autor es Fernando Carrasco, quien protagoniza un dúo de charangos junto a Rubén Escudero. Este tema instrumental pertenece al nuevo disco, donde el grupo comparte la interpretación con el percusionista Leo Yepez.
Ricardo Venegas Jr.
(Caíto)
 
Víctor Jara ha sido una persona muy importante para Quilapayún. En su doble faceta de director de teatro y músico, Víctor ayudó al naciente grupo a adoptar disciplina a la hora de los ensayos, a enfrentar al público con una importante presencia escénica, y a cantar los ritmos de raíz folklórica de su tierra. Compartieron escenarios, giras y grabaciones que implicaron un enriquecimiento mutuo y por ello los miembros del conjunto recuerdan permanentemente al carismático artista de Lonquén. A continuación escuchamos tres temas del repertorio de Víctor. El primero es el intenso y conmovedor Manifiesto, con Fernando Carrasco en charango, Ricardo Venegas e Ismael Oddó en guitarras y Caíto en bajo. Canta Ismael. En segundo término, La cocinerita, canción popular argentina en la voz de Ricardo y finalmente El cigarrito en la voz de Ricardo Jr.
Fernando Carrasco
 
El genio de Violeta Parra se manifiesta una vez más en su canción Miren cómo sonríen, a través de la cual interpela al poder sin medias tintas. Para aflojar las tensiones llega Juana la cubana, cumbia de Fito Olivares cantada por Ismael. Tras un receso en la música, los integrantes del conjunto simulan leer noticias en sendos periódicos, con titulares desopilantes. Un lindo tema instrumental, Macchu Picchu (Hugo Lagos – E. Carrasco) parece llevarse los malos viento , mientras que la baguala Lunita de lejos, también de Carrasco, es bella e intensa en la voz de Ismael, hijo del recordado Willy Oddó.
Rubén Escudero
 
Video: Machu Picchu
 
La Cantata Popular “Santa María de Iquique” es, sin lugar a dudas, la obra más célebre del prolífico compositor chileno Luis Advis (1935 -2004), popularizada por Quilapayún a partir de su grabación en 1970. El disco forma parte de “los 50 mejores discos chilenos de todos los tiempos” según la edición local de la revista Rolling Stone. De esta obra escuchamos la Canción II, más conocida como Vamos, mujer, en la voz de Rubén Escudero; el dúo de quenas está a cargo de Ricardo Venegas y Fernando Carrasco. Un año antes de que se publicara la Cantata, Quilapayún grabo el LP “Basta”, que incluye una de las canciones de la revolución mexicana: Carabina 30 – 30, que el grupo interpreta con convicción y sentimiento. Esta y otras letras inspiraban, aunque en diferentes contextos, las luchas contra la explotación y el imperialismo en una época de marcada efervescencia política. El estribillo de la canción reza:
 
Con mi 30-30 me voy a marchar
 a engrosar las filas de la rebelión
 si mi sangre piden mi sangre les doy
 por los explotados de nuestra nación.
 
Ventolera, composición instrumental de Eduardo Carrasco y Hugo Lagos nos permite apreciar una compleja y exquisita trama musical. Es un buen ejemplo de la jerarquía alcanzada por el conjunto en su búsqueda experimental a partir de las raíces musicales hacia niveles más trabajados en estructura y contenido apelando a diferentes instrumentos de cuerda (charango, ronroco y guitarra) que amalgaman una creación de singular interés. Le sigue otro de los momentos humorísticos de los Quila. En este caso, el segmento se denomina Conjugación de verbos irregulares y un buen—y chilenísimo—ejemplo de ello es la siguiente sentencia: “Yo llego, tú gritas, él arranca” (se escapa).
Manuel Torres
 
 
Antes de la siguiente canción, el conjunto presenta al percusionista Manuel Torres, muy joven y talentoso. Y llega uno de los momentos más emotivos de la noche, cuando Rubén y Caíto comienzan a cantar Mi Patria, de Fernando Alegría y Eduardo Carrasco. Y como si se tratara de dos caras de una misma moneda, de la nostalgia pasamos a la diversión a través de Malembe, popular cubana recreada por Quilapayún como conjuro contra dictadores y poderosos. Ricardo Venegas es quien se destaca en una antológica actuación secundada a todo ritmo por sus compañeros.
 
Ricardo Venegas: "Malembe"
 
El aparecido, canción de 1967 dedicada por Víctor Jara a Ernesto “Che” Guevara, ha sido conocida en la versión de Inti-Illimani. A partir de las actuaciones conjuntas con este grupo, Quilapayún decidió agregar el tema a su repertorio. Hacia el final, tres de los temas más populares de nuestros visitantes: La muralla (Nicolás Guillén / Quilapayún), coreada por todo el público, la Canción final de la citada Cantata Santa María de Iquique, y la muy solicitada El pueblo unido jamás será vencido (Sergio Ortega / Quilapayún), compartida en esta ocasión con el Quinteto Tiempo.
Quilapayún y Quinteto Tiempo
 
 
El bis tras una generosa actuación y casi una treintena de canciones, está dado por La partida, el tema instrumental más difundido de Víctor Jara. La esperada actuación llega a su fin, pero el recuerdo de esta velada estará presente en todos quienes asistimos al encuentro.
 
Ingeniero de sonido:
Jorge Fortune
Sitio oficial: www.quilapayun.com


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