lunes, 27 de febrero de 2017

Discos con historia: Music of the Andes

Durante los años 90 la casa matriz del sello EMI editó una serie de antologías a partir de grabaciones de sus distintas filiales en el mundo. La colección, publicada con el título genérico “Hemisphere”, incluyó a artistas latinoamericanos como Carlos Gardel, Milton Nascimento, Los Van Van y Astor Piazzolla, entre otros. El ejemplar que analizamos aquí incluye una interesante selección de música de raíz folklórica andina.



“Music of the Andes”
Varios intérpretes
EMI 7243 8 28190 2 8
Año 1994
Publicado en el Reino Unido

Si bien preferimos la edición de discos originales a las antologías, éstas pueden ser un buen motivo para comenzar a descubrir a artistas desconocidos. Si tenemos en cuenta que este disco apareció en 1994, cuando aún no existía la posibilidad de escuchar y bajar música por internet, estas ediciones bien podían cumplir ese objetivo en públicos quizá no tan familiarizados con las expresiones culturales de otros continentes.

Existen varias líneas de análisis que comenzaremos a desarrollar. Uno de los primeros atractivos de esta edición es que una gran cantidad de melodías (12 de un total de 17) fueron registradas con anterioridad al golpe de Estado de 1973, constituyendo un material histórico de primer nivel.  Cabe recordar que la junta militar que usurpó el poder en Chile prohibió todo tipo de música relacionada con el gobierno de Salvador Allende y mandó a destruir las matrices de los discos originales. El artista mejor representado en esta antología, con 6 grabaciones, es Quilapayún, nacido como trío en 1965 y devenido sexteto unos años después. De su álbum debut “Quilapayún” (1966) podemos escuchar una obra original de su director, Eduardo Carrasco, titulada El canto del cuculí. La creatividad y fuerza expresiva de esta composición se suma a una obra popular argentina, Dos palomitas, extraída del mismo disco.
De “Quilapayún 3” (1968) se ha seleccionado Yaraví y huayno de la Quebrada de Humahuaca, una hermosa melodía popular. Finalmente, de "Quilapayún 5” (1972) se han extractado los temas Las obreras (popular boliviana), (Eduardo Carrasco) y Tan alta que está la luna (popular argentina). Si bien los discos originales no han sido reeditados en CD, todos estos temas aparecieron en Chile en el compilado “20 grandes éxitos” en 1992. Quilapayún desarrolló tanto la interpretación de música instrumental andina como la creación de temas propios asociados a la coyuntura social y política de la época. La asesoría de Víctor Jara, en su doble calidad de músico y director teatral, ha sido determinante en la trayectoria del conjunto.

Inti-Illimani nació en 1967, conformado por estudiantes de la Universidad Técnica del Estado. La formación que grabó los primeros cinco discos del grupo estuvo conformada por Horacio Salinas, Horacio Durán, Max Berrú, Jorge Coulon y Ernesto Pérez de Arce. Para EMI el conjunto grabó dos álbumes. De “Inti-Illimani” (1970) se incluyen dos temas de sendos autores argentinos.  Huajra es un hermoso tema instrumental de Atahualpa Yupanqui adaptado por el grupo a las sonoridades andinas, sumando a la guitarra original charango y aerófonos andinos. De otro afamado guitarrista, Eduardo Falú, se incluye Fiesta puneña, en la única grabación realizada por el grupo. El disco “Canto de pueblos andinos Vol. 1” (1973) está representado por Papel de plata (popular argentina), Subida [Subiendo], del destacado compositor boliviano Ernesto Cavour y Amores hallarás (Marco Vinicio Bedoya y Víctor Manuel Salgado). Cabe destacar que Inti-Illimani regrabó varios de estos temas en el exilio, en dos volúmenes que también se titularon “Canto de pueblos andinos”.

Víctor Jara, nacido en 1932, ha sido una de las grandes personalidades de la cultura chilena. Se ha destacado tanto en dirección teatral como en calidad de cantautor. Como solista grabó siete discos originales. De orígenes muy humildes, Jara participó activamente en la campaña electoral de la Unidad Popular cuyo candidato, Salvador Allende, asumió la Presidencia de la República en septiembre de 1970.  Durante el cruento golpe militar que derrocó a Allende miles de chilenos identificados con el gobierno popular fueron detenidos. Víctor y otros compañeros docentes fueron llevados al Estadio Chile, donde unos días después militares golpistas se ensañaron con el músico, asesinándolo cobardemente en ese recinto.  Rubén Nouzeilles, productor de buena parte de los temas que aparecen en este disco, escribió en el libreto de esta edición: “VICTOR JARA no salió de Chile y murió en las contingencias de esos días”. El comentario es poco feliz ya que no narra de manera exacta lo acontecido en ese momento. Del amplio material que ha registrado el artista para EMI se incluye su versión de la tonada potosina El tinku, cantada en idioma quechua con acompañamiento de charango. Pertenece al disco original “Canto libre” de 1972.

El conjunto Kollahuara nació en 1972 por la fusión de dos grupos: Inkawara y Los del Kollasuyo. La formación integral contaba con  Jaime, Juan y Jorge Silva, Mario Muñoz, Gastón Ribero y Juan René Quintanilla. A partir de sus presentaciones en la “Peña de los Parra” uno de los dueños del recinto, el cantautor Ángel Parra los presentó al sello EMI, para el que grabaron sus primeros fonogramas. El primero de ellos es “Canto de pueblos andinos Vol.2”, continuando la serie iniciada por Inti-Illimani. Se grabó en 1973, pero las circunstancias del momento (el golpe de Estado y sus nefastas consecuencias) su lanzamiento se aplazó hasta el año siguiente. De ese primer álbum se rescatan aquí sus particulares versiones de El cóndor pasa (Daniel Alomía Robles) y Canción y huayno (Mauro Núñez), que sentarían las bases de un estilo diferente respecto a los conjuntos andinos conocidos hasta el momento.  En 1975 apareció el segundo disco, tercer volumen de la citada serie, del cual fue extraída grabación de Vicuñita (tradicional). Una interpretación de primer nivel que cierra este CD.

Los dos únicos temas que no han sido producidos por Rubén Nouzeilles corresponden al grupo Illapu, liderado por Roberto Márquez. Este conjunto surgió en 1971 en Antofagasta. Sus integrantes se radicaron al año siguiente en Santiago, la capital chilena, a fin de encontrar mayores oportunidades de difundir su arte. Su primer disco, titulado “Música andina” fue publicado por el sello Discoteca del Cantar Popular (DICAP). Illapu gozó de extraordinaria popularidad en plena dictadura, especialmente con su versión del Candombe para José, de Roberto Ternán. La gente se sintió identificada con la lírica de la canción, resignificándola en aquella época represiva. Si bien la mayor parte del repertorio de Illapu tenía relación con obras instrumentales andinas, el conjunto no se privó de registrar composiciones relacionadas con su sentir. En 1979 representó en varias oportunidades la cantata “El grito de la raza”, que llegó a grabarse pero permaneció inédita por muchos años. En octubre de 1981, cuando Illapu regresaba de una gira internacional, un decreto del régimen fascista de Pinochet impidió a sus integrantes bajar en el Aeropuerto de Pudahuel, debiendo comenzar un forzado exilio. Regresaron en 1988 y participaron en la campaña por el “no” a la continuidad del dictador en el poder. Tres años después registraron en los Estudios Filmocentro las canciones del disco “Vuelvo amor…vuelvo vida”, con producción de Roberto Márquez. De este disco fueron seleccionados los temas instrumentales Baila caporal y Sol de maíz, completando una acertada antología para el mundo.



Video: Baila caporal
(C) 1991 EMI Odeon Chilena S.A.

No hay comentarios:

Publicar un comentario