(C) 2011 - 2023 Hugo Rodríguez V.

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sábado, 14 de abril de 2012

VII Festival Internacional Charangos del Mundo: Conciertos en Viña y Valparaíso



El jueves 5 de abril estábamos invitados al recital de Italo Pedrotti, afamado charanguista chileno que se presentó en la vecina ciudad de Viña del Mar. Gracias al moderno Metro de Valparaíso llegamos en un tiempo relativamente breve a la Escuela Moderna de Música de la ciudad balnearia. En tanto, en Valparaíso continuaron las actividades programadas (ponencias, luthería y los recitales vespertinos).

RECITAL DE ITALO PEDROTTI CON EN GRUPO CHARANKU
ESCUELA MODERNA DE MUSICA. Sala de Extensión
Calle 1 Oriente N° 584 esquina 7 Norte, Viña del Mar


Considerado uno de los músicos más talentosos, Italo Pedrotti es uno de los grandes atractivos del Festival Internacional Charangos del Mundo. Antes de presentarse en escenario junto a su grupo Charanku, Italo nos ofrece ver un cortometraje producido por él mismo y rodado en Potosí (Bolivia). En esta filmación podemos rastrear los posibles orígenes del charango y su utilización ritual por los pueblos del altiplano. Este punto de partida permite al músico santiaguino contarnos “de dónde viene caminando el charango”.

Durante la década de 1950 este instrumento comienza a tener mayor difusión en Bolivia, a través de los maestros Ángel Muñoz y Julio Benavente, de Perú, así como también en Bolivia; en este país es Mauro Núñez el iniciador de un estilo, utilizando cuerdas de nylon, cuando en ámbitos rurales el charango llevaba cuerdas de metal. Los cultores del llamado “charango mestizo” tenían contacto con lo que se generaba culturalmente en ámbitos rurales, pero estaban más vinculados a las salas de concierto que  a los rituales o festividades andinas.

En Chile, el charango surge en ámbitos urbanos, traído desde el norte, en la frontera con Bolivia y Argentina por diferentes músicos que comienzan a darlo a conocer en las grandes ciudades, especialmente en Santiago. En la ciudad, el charango adquiere diferentes desarrollos: una de las corrientes musicales se ubica a finales de los años 60, con el surgimiento de agrupaciones que sintetizaban letras de actualidad con sonoridades andinas. El movimiento se conoció  posteriormente como “Nueva canción Chilena”.  Uno de los primeros artistas en realizar una fusión del rock con el charango ha sido el grupo Los Jaivas, uno de los máximos referentes de Italo Pedrotti.

Italo tuvo un histórico debut en 1992 interpretando el “Dúo concertante para charango y guitarra” del maestro Celso Garrido-Lecca, quien había colaborado en los años 70 con Víctor Jara., Inti-Illimani y otros grandes de la música chilena. Y así como la música tradicional para charango sigue existiendo para deleite de mucha gente, hay también otros caminos para difundir las sonoridades de este peculiar instrumento. Italo tomó clases con Horacio Durán y se vinculó con diferentes músicos, grabando tres discos con el ensamble Entrama. Actualmente forma parte de Charanku, un grupo consolidado que mixtura sonoridades del rock, el jazz y la música de raíz folklórica posibilitando una experiencia de gran interés artístico.
Pablo Albornoz

El grupo Charanku está formado por Italo Pedrotti (guitarra, charango), Marcelo Arenas (batería), Felipe Conejero (bajo), Pablo Albornoz (guitarra) e Italo Aguilera (guitarra eléctrica). Entre las obras presentadas ante un público tan numeroso como entusiasta se encuentran Reencuentro, de Claudio Araya (con un interesante “coloquio de cuerdas” entre el bajo y las guitarras) y la obra de Italo Otoñal, compuesta originalmente para dos charangos y un ronroco , que adquiere junto a las demás cuerdas y la percusión una estructura rítmica de vuelo musical original y poético. Ha sido incluida en el celebrado CD “Charango. Autores chilenos”, publicado en 2001. En tanto, Cuatro jinetes ha sido compuesta en 2001 como pieza experimental para el montaje llamado Fotodanza. Tiene una onda muy rockera y a su vez de fusión, en la que todos los instrumentos suenan muy intensamente.

Marcelo Arenas


Italo Aguilera


Felipe Conejero

Contacto: www.italopedrotti.cl




PONENCIA: LA GUITARRA CONCHERA, ¿LA PRIMA O LA TÍA DEL CHARANGO?
Por Juan José Carracedo (México)
FACULTAD DE ARTES DE LA UPLA (UNIVERSIDAD DE PLAYA ANCHA) VALPARAÍSO

El músico mexicano Juan José Carracedo
(foto: gentileza Charangos del Mundo)

 
Cada año, el día 13 de septiembre de celebra en la ciudad mexicana de Santiago de Querétaro un desfile integrado por cientos de danzantes. Este desfile se realiza en las principales calles de la ciudad, finalizando en el templo de la Cruz; la mayoría de los artistas son descendientes de los pueblos originaros chichimecas y otomíes, pero todos ellos son conocidos con el nombre de concheros, debido a uno de los instrumentos musicales utilizados, la guitarra conchera, cuya caja de resonancia está hecha con la concha (cuerpo) del armadillo.
La guitarra conchera cuenta con 10 cuerdas metálicas distribuidas en 5 cursos. En cuanto a la afinación, es igual a la de la guitarra moderna, excluyendo la sexta, mientras que de la tercera a la quinta son octavadas.

Escultura que muestra una guitarra conchera
(foto: gentileza Charangos del Mundo)

Esta información, poco conocida en Sudamérica, viene a agregar nuevos interrogantes sobre la creación del charango, con el cual las similitudes son evidentes. Si bien se atribuye la creación de este último en el Virreinato del Perú, los músicos concheros aseveran que su guitarra nace en 1531 en Querétaro, abriendo así la posibilidad de nuevas investigaciones sobre la música y los instrumentos de nuestra América mestiza.



CONCIERTO VESPERTINO CHARANGOS DEL MUNDO
TEATRO MUNICIPAL DE VALPARAÍSO
Avenida Uruguay 416

COLECTIVO UPÉ (Uruguay / Argentina)
Yisela Sosa (Paysandú, Uruguay, 1975)
Damián Verdún (Rosario, Argentina, 1982)
Julián Venegas (Rosario, Argentina, 1984)
Viki Virigolini (Marcos Juárez, Córdoba, Argentina, 1983)



Colectivo Upé es una agrupación que ha ido tomando forma a partir de los encuentros entre Damián Verdún y su grupo y la cantautora sanducera Yisela Sosa: las orillas de los ríos Paraná y Uruguay fueron testigos de los recitales compartidos, gérmenes de la agrupación actual.
Colectivo Upé debutó como tal en noviembre pasado en la ciudad de Buenos Aires logrando muy buenas críticas, extensivas a su más reciente presentación en Rosario. El público de Valparaíso ha tenido la oportunidad de disfrutar las bondades artísticas de estos talentosos exponentes de la nueva canción urbana.
Yisela Sosa ha estudiado flauta traversa, guitarra y danza. El año 2006 debutó en el Festival de Jazz de Paysandú y grabó su primer CD titulado “Descalza”. Aquí nos presenta sus creaciones Uruparanaguay, de la cual se desprende el nombre del grupo y Rumbo a mi querencia, que mixturan elementos folklóricos de la región litoral de la nación uruguaya con timbres y poesías citadinas. Destacada multiinstrumentista, Yisela seduce al público por sus extraordinarias cualidades autorales e interpretativas.

Damián Verdún nació en Rosario (Santa Fe, Argentina) en una familia de músicos. Orientado hacia las raíces folklóricas, Damián debuta como charanguista en 2007 y posteriormente graba su disco “Aguarriba”, que trae influencias variadas pero también una impronta personal, fruto de sus vivencias en la región del litoral mesopotámico argentino. Una creación que mixtura sonoridades entre nostálgicas y alegres, Niño, es la primera de sus creaciones que escuchamos en esta oportunidad.

Por su parte, Julián Venegas, también rosarino, exhibe profundas influencias del rock nacional argentino y del blues. En Cántaro pueden encontrarse algunas reminiscencias de obras de Luis Alberto Spinetta y de la llamada “trova rosarina” que renovó el panorama musical a mediados de los años 80. A estos elementos se unen versos de inspiración onírica y acertados arreglos para cuerdas y percusión: se trata de la canción Miedo. Ambas pertenecen al álbum debut de Julián Venegas, publicado por el sello Editorial Municipal de Rosario en el año 2009.

Viki Virgolini, nacida en la provincia de Córdoba y residente en Rosario, es una de las percusionistas más interesantes de la Argentina. De hecho, causó furor entre los músicos, luthiers y el propio público asistente al Festival por la calidad de su arte, adaptándose a las diferentes propuestas de sus compañeros de grupo con la maestría que le brindan el conocimiento y la experiencia, además de su amor incondicional por la buena música.


La despedida de colectivo Upé se da a través del celebrado tema instrumental El griego, compuesto por Damián, presentado el año pasado en el debut oficial de la agrupación. Se trata de una obra interesante, que funde elementos expresivos, rítmicos y melódicos en un estilo personal pero adaptado a las posibilidades del grupo.

Contacto:
http://www.julianvenegas.com.ar/
www.myspace.com/yiselasosamanzor
www.myspace.com/damianverdun


MACARENA RUBILAR
(Santiago de Chile)
Macarena Rubilar es una artista que viene desarrollando su labor desde hace doce años. Alumna de Claudio Araya, del grupo Huara, ha formado parte del grupo Tierra Firme. Macarena comparte escenario con Italo Pedrotti y comienza interpretando obras de Araya y también creaciones propias. De estas últimas, la más interesante es Caminando, dedicada a las mujeres, generando una linda propuesta poética. Por otra parte, Sana que te sana trae la novedad de un reggae interpretado en charango, con una melodía interesante.

Quizás la mejor interpretación de Macarena es la de Flor de caña, obra de Ernesto Cavour, en la cual el charango recupera su vivacidad característica. Italo acompaña a Macarena con su habitual calidad y destreza.

AMARU DE TINTA
(Tinta, Cusco – Perú)

El grupo Amaru de Tinta nació en el año 1964 en esta ciudad del departamento peruano de Cusco. Tinta fue capital del Corregimiento durante la colonia y está ubicada en la quebrada, a orillas del río Vilcanota. La formación actual de Amaru de Tinta está integrada por Ernesto Valdez Chacón (charango y dirección), Guillermo Valdez Cosio (primera voz y segunda guitrarra), Germán Valdez Cosio (primera guitarra y segunda voz) y Kevin Valdez Luna (Bajo electrónico).
Ernesto Valdez

Amaru de Tinta nos trae huaynos de su tierra como Hermoso Tinta, homenaje al distrito que los vio nacer. Ataviados de lindos ponchos, hechos de lana de alpaca (blanca) y de otros camélidos andinos, los Valdez demuestran su años de experiencia en excelentes versiones. Sus cuerdas aportan todo el ritmo a esta música denominada huayno cusqueño.
Kevin Valdez

Maldito amor es una de esas obras que parecen, de algún modo, estar emparentadas con el porteñísimo tango. Alejados en melodía, ambos ritmos comparten letras acerca del hombre despechado por una dama. Con alegría escuchamos Florecita y la marinera El sombrerito, arreglada por Quintín Valdez Cosio.

Germán Valdez

Amaru de Tinta difícilmente olvide su paso por Valparaíso, al ser aclamados de pie por un público entusiasta de su arte andino. Nosotros tampoco dejaremos de llevar el recuerdo de su magnífica actuación en esta ciudad chilena.
Guillermo Valdez

Contacto:


NICOLÁS INSAMI Y LUIS ULLOA
Comuna santa María, San Felipe de Aconcagua
V Región de Valparaíso (Chile)

Nicolás Insami (22 años) y Luis Ulloa (17 años) son dos jóvenes  y talentosos músicos pertenecientes al Ensamble Latinoamericano. Alumnos de Danilo Toledo, Nicolás y Luis realizan su primera actuación en una ciudad grande, lo cual representa para ellos un enorme desafío. Por supuesto que salen airosos gracias a su dedicación y conocimiento de la música de raíz folklórica.
Luis Ulloa

El primer tema es Ojito de agua, de Adrián Otárola, quien la había grabado junto a su grupo Humarí a principios de los 70 y que posteriormente se conoció en versiones discográficas más recientes. Una hermosa creación que da paso a una adaptación del Aria de la Cantata campesina de Johann Sebastian Bach, estrenada en 1742 y compuesta originalmente para violín, viola y bajo continuo.  El gran músico y maestro Danilo Toledo aporta su adaptación y acompaña a Nicolás y Luis en la ejecución de esta hermosa melodía.
Nicolás Insami



También es de Toledo la adaptación de Run Run se fue pa’l norte, inmortal creación de Violeta Parra. La versión es muy interesante, distinta a otras recreaciones muy conocidas, conlleva cierta sobriedad que la redimensiona, atenuando algo la profunda tristeza de la composición original pero sin perder la esencia de la misma.


Como broche de oro el dúo Insami – Ulloa nos brinda la conocidísima cueca El guatón Loyola, de Alejandro Gálvez. Protagonista de una gresca en un rodeo, Eduardo Loyola Pérez pasó a ser reconocido a partir de que esta cueca recogiera el incidente en ocurrentes versos. La inclusión de este ritmo es otro de los aciertos de los muchachos, que seguramente llegarán muy lejos llevando las melodías de Chile en sus cuerdas y en el corazón.


CRISTIAN ANDRÉS LEIVA PEÑA
CHILLÁN - BIOBIO (Chile)
Cristian Leiva es artista autodidacta desde los 8 años. Autor del proyecto Elchén, Cristian ha estudiado en Bolivia con el maestro Ernesto Cavour y escrito un método para charango que parte del arpegio básico del charango. En esta ocasión, este artista de etnia mapuche nos ofrece interesantes obras propias: la primera es Don Arturo & Doña Alicia, un hermoso homenaje a sus padres en ritmo de fox-trot, posibilidad pocas veces utilizada en charango, que revela la creatividad su autor.


La cumbia Bárbaro está muy bien lograda; aunque no parece una cumbia tradicional, es más que interesante la búsqueda de sonoridades novedosas. Por su parte, el tema Elchén, que alude al espíritu del Dios creador mapuche posee un vuelo musical que está a la altura de las mejores creaciones para charango que hayamos escuchado. Ritmos bien marcados y diálogos entre charango y guitarra potencian la excelencia de la pieza.

Contacto:

ALEJANDRO VARELA Y MÓNICA TREJO
VENADO TUERTO (Santa Fe – Argentina)
La estética del Festival se beneficia con la Danza, en este caso una refalosa, interpretada con la maestría a la que nos tienen acostumbrados Mónica y Alejandro, reforzada con vistosos atuendos típicos.





BANDA DESTIEMPO
Valparaíso (Chile)
Luis Jiménez Muñoz, charango, composición
Dante Escorza, guitarrista
Pedro Barahona, batería



El número final de una intensa noche de espectáculos está a cargo de Luis Jiménez y su banda Destiempo, quienes nos acercan un experimento electrónico de gran nivel a través de temas como La farsa y Destiempo. La propuesta posee elementos de rock, funk y expresiones latinas mixturadas en un nuevo contexto que incluye el charango eléctrico, permitiendo acercar a este instrumento a una parte del público joven que no se identifica con los ritmos más tradicionales.

Luis Jiménez

Pedro Barahona
Otro gran logro es la versión de Forró Brasil de Hermeto Pascoal. Forró es un género musical de la región nordestina del gigante sudamericano, cuya versión electrónica comenzó a escucharse en los años 90. La versión de Destiempo suena similar a un bossa nova en clave de rock, muy logrado por cierto.

Dante Escorza
Dante Escorza se destaca en la ejecución de la guitarra (marcadamente en Lapsus eterno), incluso en los temas más complejos. Otros temas son Psicotrance , Chitza y Funes, los dos últimos con la participación de Tomás Carrasco en flauta traversa.

Contacto:

viernes, 13 de abril de 2012

VII Festival Internacional Charangos del Mundo: Segunda noche de conciertos




MIERCOLES 4 DE ABRIL DE 2012
TEATRO MUNICIPAL DE VALPARAÍSO
Con la simpática conducción de Alejandra Acuña Barrenechea dio comienzo la primera noche de charanguistas en el Teatro Municipal.
Como es costumbre en el Festival, una delegación nacional abre el concierto: la Delegación mexicana, conformada por Juan José Carracedo (guitarra), María Antonieta Carracedo (mandolina) y Ángel Tejeda (charango) nos regala dos obras maravillosas. La primera es un popurrí que incluye la celebrada pieza instrumental Tierra mestiza, de Gerardo Támez, nacido en 1948. Gran investigador del folklore mexicano, Támez ha sabido plasmar en su obra las expresiones populares conjugadas con su dominio de la expresión rítmica y su rigurosa formación profesional.

María Antonieta y Juan José Carracedo con Ángel Tejeda
El otro autor representado es Salvador Flores Rivera (1920-1987), más conocido como Chava Flores. Dueño de un humor muy particular, con el que supo retratar una época de la nación mexicana, Flores ha grabado apenas una parte del intenso repertorio  que incluye títulos como “Sábado D.F.”, “Boda de vecindad” o “Llegaron los gorrones”. Juan José Carracedo sabe interpretar con gracia y musicalidad el espíritu de la canción El gato viudo, mexicanísima como el saber popular que encierra la obra de Chava Flores.

Ángel Tejeda
Ernesto Valdez Chacón, de Tinta (Cusco, Perú) se presenta junto a su hermano Germán, quien lo acompaña con la guitarra. Ernesto y su grupo Amaru de Tinta (con el que tocará al día siguiente) basan gran parte de su repertorio en el huayno cusqueño, con características que lo diferencian de otras expresiones similares: este ritmo posee claras raíces prehispánicas y está compuesto formalmente por música, poesía y baile, aunque está pensado más para ser oído que bailado. El huayno cusqueño posee libertad métrica y libertad en el desarrollo melódico. La primera obra se titula K’acha Wayna (Joven apuesto y valeroso, en lengua quechua): se trata de una danza de la época del incanato con la que se preparaba a los guerreros y que consta de ocho melodías diferentes:
1 .Pasacalle 
2.Paradas en esquina
3 .Coreografía en columnas
4. Esfuerzo físico y amenazas
5. Desafío y flagelos con la honda (guaraca)
6. Enfrentamiento entre dos combatientes (guaracazos)
7. melodía de alegría
8. Primera melodía (Pasacalle)
A esta obra de origen ritual, con un desarrollo interesante, le sigue una creación del arpista Alberto Negrón titulada Pajonal, que hace alusión a la planta conocida como “paja brava” (Ichu, en quechua), cuya importancia radica en su resistencia a las heladas andinas. En ambas obras, Ernesto aprovecha al máximo las posibilidades del charango, que suena con toda vivacidad.

Ernesto Valdez
Claro de luna (D’Lorenzi) es un vals argentino, ritmo más lento que los anteriores, muy interesante en las cuerdas andinas pulsadas por Ernesto. Su hermano Germán lo acompaña con mucho profesionalismo. Y aunque no es propia de los Andes, también en esa región se toca la marinera, uno de los ritmos peruanos por excelencia. Ernesto Valdez nos trae una obra propia, aun sin nombre, catalogada como marinera tinteña o inspiración de marinera (con fuga de huayno). Es una obra muy buena, realmente inspirada. Una linda tradición peruana conjugada con los particulares y bellos sones del charango. Germán se luce como gran guitarrista. Cierra esta etapa la obra Llanto por llanto.

Eduardo y Germán Valdez
Ángel Tejeda es una de las personalidades más conocidas del charango y no sólo en su país natal, México, sino también en buena parte de América, gracias a su participación y activa colaboración en diferentes ediciones del Festival Internacional Charangos del Mundo. Es compositor, intérprete y docente de música en la Universidad Autónoma Metropolitana de la ciudad de México. Si bien comenzó a tocar este maravilloso instrumento basándose en grabaciones de artistas bolivianos, argentinos y de otros países hermanos, Ángel posee el gran mérito de haber adaptado para charango muchas obras pertenecientes al acervo cultural de los Estados Unidos Mexicanos, nombre oficial de la nación azteca. Cuando apenas se conocía este instrumento en aquellas latitudes, Ángel y otros músicos se arreglaron para poder disfrutar de las peculiares sonoridades del charango, incluso tocándolo con cuerdas hechas con sedales de pesca, a falta de cuerdas originales. Denodadamente, el charango se iba abriendo paso en la música mexicana, que hoy podemos disfrutar en el arte interpretativo de Ángel. Ritmos que no suelen escucharse en estas tierras sureñas nos permiten apreciar la amplia geografía musical que forma parte del saber popular mexicano.

Con un charango fabricado en México, Ángel comienza interpretando Fiesta del charango, de William Centellas (1945-2009), destacado autor e intérprete boliviano que ha dejado importantes obras para este instrumento. De su tierra natal, Tejeda ofrece Granito de sal, de Alfredo Domínguez, cuyo ritmo forma parte de la trova yucateca, es decir, de la Península de Yucatán (porción septentrional de Mesoamérica que divide el Golfo de México del Mar Caribe). Más conocido es el son de Mariachi. En este caso, Ángel interpreta Pelea de gallos en ronroco, emulando la vihuela de mariachi con sentimiento y gracia.


La presentación de Ángel tiene su broche de oro con La malagueña, huapango tradicional que ha sido adaptado a guitarra por el maestro Julio César Oliva (n. 1947), excelente compositor e instrumentista. A su vez, Ángel Tejeda ha creado una versión para charango basada en la de Oliva, respetando el espíritu alegre de la obra original.

Eimmy Mellizo es una joven intérprete de charango nacida en Bogotá (Colombia), afincada recientemente en Santiago de Chile. Además del este instrumento, Eimmy interpreta con maestría quena y zampoña (sikus). Ha formado parte de varios grupos musicales, uno de ellos el Grupo Quilasinga. Junto a su maestra Tatiana Naranjo, Eimmy nos ofrece un viaje musical desde Chile a Colombia, a través de logradas recreaciones. La guabina De algún modo, creada por Luis Carlos Saboya, es uno de los ritmos típicos de la región andina colombiana (Antioquia, Santander, Boyacá, Cundinamarca, Tolima y Huila). Suele tocarse con tiple, requinto y bandola, que en este caso son asumidos por la guitarra y el charango en excelentes adaptaciones.

Eimmy Mellizo
Ernesto Cavour (n. 1940) es uno de los músicos bolivianos más reconocidos en todo el mundo por su labor musical. Fundador y ex integrante del mítico conjunto Los Jairas, Cavour ha compuesto muchísimas obras para charango, reunidas en más de 60 discos originales, tanto en formato de vinilo como compactos. De esta extensa obra, Eimmy interpreta con mucho sentimiento el huayno Nube pasajera. En homenaje al país anfitrión, Tatiana y Eimmy nos regalan una hermosa versión de Camino a Potosí, de Freddy Torrealba. La obra requiere de gran destreza interpretativa y por ello es una de las más celebradas por el público presente.

El pasillo, otro ritmo de la región andina colombiana, es una adaptación del vals europeo que surgió a principios del siglo XIX en la nación sudamericana. Del compositor Carlos Vieco Ortiz (Medellín, 1900-1979) podemos escuchar Patasdilo, una obra popular de la que existe incluso una versión para orquesta sinfónica.  Eimmy y Tatiana logran transmitir el sentimiento del pasillo en su excelente coloquio de cuerdas.

Tatiana Naranjo
Llega el turno de la danza. Los talentosos artistas argentinos Mónica Trejo y Alejandro Varela nos ofrecen, con música de la obra de Alejandro “Bailes populares argentinos” dos afamadas creaciones de su patria: Chacarera del rancho, de los Hermanos Ábalos, y el tradicional Malambo, pieza en la cual se luce el zapateo del varón y la belleza femenina.


El representante chileno de esta noche es Camilo Gómez Camblor, de Valparaíso, quien junto a un exquisito conjunto de músicos explora las posibilidades del charango en la música popular. Lindas obras como Kuyay, de Camilo, y el chorinho Tico Tico no Fubá (en la que el charango emula al cavaquinho de la versión original brasileña) se potencian en los acordes de Dante Escorza, excelente guitarrista.

Camilo Gómez


Dante Escorza
En la obra de Ernesto Cavour La rosa y el volcán se destacan los excelentes músicos Tomás Carrasco (flauta traversa) y Birte Fuchs (viola), quienes complementan con solidez y maestría el arte de Camilo. Una creación propia es La huella del oro, reafirma la calidad del conjunto musical y la creatividad de Camilo Gómez, quien reafirma “la identidad que construirá los tiempos que vienen”. Una filosofía que compartimos, ya que buscando en nuestras raíces culturales podemos afirmar el presente y proyectar el futuro.

Tomás, Dante, Camilo y Birte


Birte Fuchs
No haría falta aclarar que las bondades artísticas de Camilo y su grupo captaron el sentir del público, lo cual devino en un merecido bis: una bellísima versión de Puelche (Freddy Torrealba), cuya melodía principal se potenció con el sonido de la flauta traversa. Camilo define a Puelche como “una fuerza para cambiar el mundo”. El nombre alude al viento del este (Cordillera de los Andes) que sopla hacia los valles y es un “aviso de lluvia”. Por otra parte, el mismo nombre se refiere a varias etnias que habitaron a ambos lados de dicha Cordillera. Camilo , Tomás, Birte y Dante se retiran en medio de merecidísimos aplausos y el final del espectáculo nos deja con ganas de seguir disfrutando de unos artistas que merecen la mayor difusión.

miércoles, 11 de abril de 2012

VII Festival Internacional Charangos del Mundo: Luthería y Música



MIÉRCOLES 4 DE ABRIL, VALPARAÍSO (CHILE)
PONENCIA: ARPEGIO BÁSICO DEL CHARANGO, POR CRISTIAN LEIVA
El Consejo nacional de la Cultura y las Artes es la sede de la ponencia del día. El músico y docente Cristian Leiva Peña, de Chillán (ciudad del centro-sur de Chile, en la región del Biobío ) nos ofrece una charla sobre el Arpegio básico del charango.


Como presentación, Cristian nos cuenta que estudió charango durante cinco meses en Bolivia, nada menos que con el maestro Ernesto Cavour. En ese país hermano gana el Charango de Plata. Este talentoso artista ha girado por naciones europeas (Reino Unido, Francia) y también ha grabado un CD promocional llamado Elchén, en el que interpreta con solvencia conocidas melodías del repertorio para charango: Ojito de agua, de Adrián Otárola, Estudio para charango, de Mauro Núñez y una obra propia que revela creatividad y buen gusto: un homenaje a sus padres, Don Arturo & Doña Alicia.
Para practicar su método, Cristian cuenta que  realiza la afinación más con oído que con afinador. Su técnica se compone de Estructuración y Composición. En la fotografía que sigue puede verse el Arpegio Básico para el cual se aplica la técnica del zigzag.


En cuanto a la inspiración, Leiva opina que es un fenómeno natural, relacionado con vivencias psicológicas y hechos humanos. Sugiere tocar el charango en compañía de instrumentos como guitarra, flauta y batería, considerando “fome” (aburrido) el charango solo. Respecto a los elementos constructivos y expresivos, Cristian pone como ejemplo la citada composición” Don Arturo & Doña Alicia”. En la composición el carácter o sentimiento puede ser alegre, triste, etc. , mientras que hay muchísimos estilos musicales (fox-trot, pop, rock, folklore, hip hop, etc.)


Otra posibilidad creativa es la Transposición Musical, aplicada al cine, donde las categorías pasan por la acción, el drama, la comedia y la aventura, por ejemplo. La estructura o forma puede darse como Preludio, Interludio y Posludio, mientras que los elementos constructivos son: ritmo, melodía y armonía. Siguiendo su método, Cristian  sugiere utilizar la estructura básica del arpegio “antes que salga del corazón”. Por último, el timbre sigue la continuidad a través del zigzag.




TALLER: CHARANGO EN LA MÚSICA ANDINA COLOMBIANA
Tatiana Naranjo (Bogotá) y Felipe Naranjo (Chía, Cundinamarca) son dos jóvenes músicos colombianos que nos acercan ritmos de las regiones andinas de su país. El charango tiene su mayor esplendor en el departamento de Nariño, fronterizo con Ecuador. Pero así como en este último país y en Perú, Bolivia y norte de Chile y Argentina la música andina posee cierta similitudes, en Colombia la música de las altas cumbres tiene diferentes características a la de las naciones citadas.

En la región andina colombiana uno de los ritmos fundamentales es el bambuco. En cuanto al charango en Colombia, al principio se imitaba lo que se escuchaba en otros países, pero últimamente hay una búsqueda de identidad del charango en esta nación del norte de Sudamérica.
En esa región priman los géneros ternarios (o sea, en 6/8). Según la fotografía siguiente, las regiones colombianas están marcadas en colores: la región andina en naranja, la del Pacífico en azul, etc. Los roles tradicionales de los instrumentos de cuerdas se definen por la bandola como instrumento exclusivamente melódico, el tiple como instrumento de rasgueo en función de acompañamiento, y la guitarra como instrumento de base armónica y ejecutor de los bajos.




El pasillo y el bambuco presentan la característica de ser bimétricos (superponen las acentuaciones  binarias y ternarias). En el ejemplo de bambuco “A quién engañas”, la síncopa es en la última corchea. En tanto, en el joropo hay acentuación “por derecho” y “por corrío” (o sea, a destiempo). En charango hay ritmos de plectro. Por la escalística natural de los instrumentos, las escalas salen arpegiadas. Existe una contramelodía sencilla para el bambuco llamada calampeado, acompañada con acordes y ritmos, utilizada también en la técnica del cuatro campero. La música andina colombiana adapta las bases del tiple (aplatillado) a las posibilidades del charango. Tatiana es muy didáctica a la hora de enseñar música, mientras que Felipe también muestra fluidez y simpatía en una clase que nos acerca ritmos interesantes que amplían el rango interpretativo del charango.


LUTHERÍA: COMPORTAMIENTO MECÁNICO EN ENSAMBLAJE DE MADERAS PARA CHARANGO

Eduardo Cornejo, nacido en 1971 en Rancagua (VI Región de Chile) es músico y destacado luthier, con conocimientos de musicoterapia. En San Vicente de Tagua Tagua posee su taller de construcción de variados instrumentos de cuerdas.

Según la experiencia de Eduardo, el corte radial de la madera permite optimizar la estabilidad en el instrumento. Es fundamental que el mango posea un corte radial. En cuanto a las cuerdas descalibradas, se ha resuelto este problema con un huesito movible o puente compensado. Eduardo ha utilizado el conocido método de ensayo y error hasta poder lograr estandarizar el punto de apoyo, que presenta una variación de entre 10 y 20 herzios (prácticamente inaudible).
En el  ensamble de maderas siempre se depende de la digitación y las cuerdas.  Aunque Eduardo Cornejo es más afecto a las entrevistas que a las ponencias, su charla es muy interesante y nos acerca nuevos conocimientos que nos ayudan a profundizar nuestro conocimiento sobre el charango.



EXPO LUTHERÍA
En la Sala Eduardo Saavedra (calle Esmeralda 1051) se realiza la exposición de instrumentos de importantes artesanos de ambos lados de la Cordillera. Eduardo Cornejo expone charangos y guitarras de calidad e interesante belleza.
Otro luthier destacado es Mariano Delledonne, de la ciudad argentina de La Plata, que presenta algunas innovaciones que merecen atención:  el primero de ellos es el Charango eléctrico (foto) cuyas característica son las siguientes: sistema de construcción Neck through body, está confeccionado en cancharana y guayubirá, el diapasón y puente son de guayacán, la tapa mic de nogal y posee cajuelas de ébano y control de tono y volumen.
Mariano Delledonne

Charango eléctrico


Por su parte, el requinto es un instrumento que se afina como una guitarra con cejilla en el quinto traste (de ahí su nombre) y ha sido utilizado para interpretar milongas de Abel Fleury. Mariano Delledonne ha comenzado su actividad hace ocho años. Su filosofía es “pensar en ese instrumento para esa persona”, o sea, un trato personalizado al músico que redunda en beneficios mutuos y en son de la buena música.

Requinto

Contactos:
Mariano (La Plata, Argentina):  deledonneluthier@yahoo.com.ar
Eduardo (Idahue, Chile): educornejomiranda@yahoo.com.ar
Web:charangoluthier.com